jueves, 10 de julio de 2014

Fiebre mundialista

Si bien tengo esta idea hace mucho, la plasmé en mi cuaderno de borradores a principios de marzo, y recién ahora tengo tiempo como para sentarme y pasarlo en limpio para su publicación (ya casi termina la copa del mundo, pero hace 2 días terminé con mis obligaciones como para sentarme a escribir tranquila). Desgraciadamente fue tarde, ya que ahora están todos re pesados con esto del espíritu mundialista (y más ahora con la final), tanto la gente como los medios y sus avisos publicitarios. Dado que este es enteramente MI punto de vista, me abro al diálogo y al debate con quien desee hacerlo, lo que no voy a hacer es ponerme a reparar en gente irrespetuosa que no merece ni mis palabras ni mi tiempo. Tené esto en consideración para saber si seguís leyendo o no.
Ahora bien, a lo que me refiero con esta entrada es a todo lo que ronda este tipo de eventos, tanto lo bueno como lo malo, aunque hay un par de temáticas que, al ser tan extensas, prefiero abarcarlas con detalle en entradas separadas.
*Nota: este borrador data de mayo, cuando originalmente tenía la intención de subir la entrada. Dado que estamos a nada del final de la copa del mundo, me perdí de agregar hechos que fueron pasando a lo largo del mismo. Ahora, cada vez que vean una llamada color rojo y cambio de formato en el texto, eso quiere decir que trato algo que pasó en el desarrollo de la copa*
·       El primer punto que quiero tratar es sobre el deporte en sí. Popular en todo el mundo (más en algunos lugares que en otros), podemos decir que, por lo menos en Argentina, es más que solo un juego de equipos (aunque, si hablamos más profesionalmente, a veces no es tan juego…). Para quienes lo hacen, es una forma sana de distenderse, ejercitarse, hacer nuevos vínculos y reforzar el llamado trabajo en equipo. Profesionalmente, si bien los ítems anteriores se aplican (hay casos y casos; a veces sí a veces no), es también su trabajo, y para quienes lo manejan es un gran negocio. Lo malo son las rivalidades que a veces surgen por esto, que en muchos casos pueden terminar mal (entre jugadores, hinchas, y cualquiera que se prenda). Hablando de mi caso particular, cuando lo practicaba, allá y hace tiempo, era sólo una manera de divertirme con mis amigos. Éramos mocosos de 10 años, no era una guerra. Que hubo peleas sí, seguro, pero todos teníamos claro que era precisamente eso… Un juego.
·       En cuanto a lo que es futbol argentino (a mis ojos, y hablando a partir de ahora del futbol profesional), quiero hablar de los hinchas. Entre integrantes de una misma hinchada es raro que haya problemas (lo que no quiere decir que no haya), el problema llega cuando en los partidos (especialmente en los clásicos, o en el abismo del descenso de un equipo) llega la VIOLENCIA. Si bien todo tipo de la misma es injustificable, hay dos casos: cuando es persona-persona y cuando es persona-cosa… Aunque creo que esta última es la más injustificable. Hace un par de meses, recuerdo, terminó un partido en la cancha de River (no sé quiénes jugaban, no me acuerdo) y al finalizar, los hinchas hicieron destrozos indescriptibles… Autos quemados y con los vidrios rotos, contenedores de basura volcados en el suelo con su interior disperso en la calle, negocios del Barrio Chino con vidrieras rotas y puertas violentadas… ¿Cuál fue el motivo? No sé. Pero así fue, como salieron damnificados muchos que no tenían nada que ver con ese partido y su resultado… Esos son, señoras y señores, los incivilizados del futbol argentino. *Sí, yo también vi cómo los brasileros hicieron destrozos luego de la humillación que sufrieron ante Alemania. Me sorprendí, pero claro, se ve que ellos son tan apasionados (e idiotas) como los que hacen destrozos acá. Ahora quisiera agregar lo que me contaron mis padres cuando volvieron de España. Fueron a ver un partido del Atlético de Madrid (no me dijeron cuál era el otro equipo) y no se acercaba ni un poco a lo que es el futbol acá. Allá estaban todos ‘mezclados’, a la salida, fueron todos por la misma puerta, sin problemas, había personas (hombres y mujeres) de todas las edades… Todos tranquilos, sin molestar u ofender al otro, disfrutando del espectáculo… Díganme si acá no podría ser igual.
·         Hablando ya de la copa del mundo, hay un par de cuestiones que quiero tratar, y la primera es la rivalidad entre países. No importa si fue por un conflicto bélico, por la ‘superioridad’ de un país por sobre otro, por simple cuestión de piel o por un partido disputado en el pasado, SIEMPRE en este tipo de eventos vuelven los recuerdos y el por qué ‘odiar’ a tal o cual país. Estoy harta de escuchar gente que odia al equipo alemán, o mexicano, o chileno, o inglés (o mismo, gente de esas nacionalidades), o de la concha de su madre, por estupideces como las que mencioné recién. Como dije, hay gente que a veces se olvida que esto se trata de un juego, y se enojan e insultan a diestra y siniestra al otro solo por ser “del equipo/país contrario”. *Me cansé de leer comentarios ofensivos a gente de diferentes países. Sí, las gastadas están, el humor es humor y no le hace mal a nadie, pero yo misma fui testigo y partícipe en mi ask, de un imbécil que insultaba a los de Brasil sólo por ser de Brasil, y a un pelotudo (en este caso chileno) que me insultaba por ser argentina. Yo no odio a nadie de ningún país, y no banco la xenofobia.
·       Todos vemos que hay países como Alemania o Japón que, para los que vivimos afuera, pareciera que “no les falta nada”, por lo cual pueden proponerse organizar una copa del mundo sin problemas. Precisamente, un tema que causó mucha controversia en este mundial es sobre cómo impactó económicamente al país. Si bien sabemos que recaudaron MUCHÍSIMO dinero gracias a los visitantes y en rubros como el turismo, la hotelería y la gastronomía, se despilfarraron MILLONES en construir y refaccionar estadios que, según me contaron, muchos quedarán en el olvido (el de Manaos por ejemplo, arrasó hectáreas de selva para construir un estadio. El equipo local es TAN grande y TAN conocido… Como Villa San Carlos. Cuando me lo dijeron no lo podía creer). Este aspecto lo profundicé en la tercera parte de esta serie de entradas.
·       Por último, quiero mencionar el aspecto del mundial que más me gusta (no sólo de este evento, sino también de los JJOO) que es el intercambio cultural. Tanta gente de tantos lugares y culturas diferentes en un solo lugar, relacionándose, compartiendo… Será que a mí me encanta socializar con personas de otros lados, y me parece algo fascinante. Mientras unos mueren por el futbol y sufren por querer entrar a la cancha, yo mataría por ir a un mundial y estar rodeada de personas de diferentes países. Lo hice en otros contextos, y me pareció una experiencia espectacular, sin mencionar que me quedaron muchísimas anécdotas de esos momentos, pero supongo que en este medio es diferente, ya que “son todos amigos y todos viven contentos juntos” (obviando las rivalidades entre países anteriormente mencionadas). Algún día voy a hacerlo yendo a algún mundial.

Bueno, esto es todo por ahora. Lamento haber llegado tan tarde pero, reitero, recién ahora me libero de mis obligaciones como para poder sentarme a pasar los textos tranquila.

lunes, 10 de marzo de 2014

Entrada de aclaración sin título

Antes de publicar la entrada real, me gustaría decir un par de cosas. Primero que nada, y por más que sea tarde, quería desearles a mis lectores un muy feliz 2014. Particularmente (y me he dado cuenta con el correr del tiempo) yo tengo más/mejor  suerte/fortuna/éxito/como sea que quieras llamarle, los años que son pares, por lo cual, siento que este año va a ser tan bueno como los anteriores. Segundo, y relacionado con el primer punto, el viento de cambio llegó y me pegó de puta madre. Sobre el mes de enero se va a tratar mi siguiente entrada. En un principio iba a escribir esa entrada y, esto que estoy escribiendo ahora, iba a ser una aclaración chiquita antes de empezar con lo importante, pero al ver que la “aclaración” se me fue alargando, decidí hacer esta por un lado, y la “importante” por otro.
Tercero, y por millonésima vez, debo pedir disculpas. Me veo obligada a pedirles disculpas, a mis lectores declarados y fantasmas (aquellos que me leen desde el anonimato). Creo que ya es sabido, ya que lo dije y lo hice saber varias veces, que DETESTO el abandono de blog. Lo odio con todo mi ser y va en contra de lo que me gusta. ¿Por qué digo esto? Sencillo. Hace ya algún tiempo me topé con un blog (o mejor dicho, una persona) que argumentaba que el hecho de tener un blog era una modita pasajera. Se traduce algo así como “me hago un blogger, escribo cuatro pelotudeces de dos renglones cada una que denoten lo vacías que son mi existencia adolescente y mi cerebro, y después lo sentencio al abandono, una vez que considere que ya pasó de moda”. Sin comentarios. Les cuento que hay personas que no tenemos la voz, ni los recursos, ni los medios para decirle al mundo lo que pensamos, y lo hacemos por medio de esta página. No porque mis entradas o las de cualquiera sean de vital importancia, pero hay blogs que son muy interesantes, que hablan de temas variados, y al ser opiniones interesantes, estaría copado que tengan un gran alcance (aprovecho el espacio para promocionar dos de esos blogs: http://readthestoryonmyskin.blogspot.com.ar y http://inconsciente-ccolectivo.blogspot.com ).
Ahora, volviendo al tema de las disculpas,  ¿por qué se me da por decir esto? Porque en reiteradas ocasiones, ya sea por medio de ask o twitter (incluso chat de facebook) me preguntaron por mi blog, si ya publiqué tal o cual cosa, me recomendaron cosas para desarrollar, y hasta me preguntaron si se me ocurrió dejar de escribir. Les respondo. NO. Yo no abandoné el blog, ni lo voy a hacer. El hecho de adentrarme en actividades como pintar o leer no es sinónimo de abandono. Me desintoxiqué del vicio y la sed de computadora que me consumía todo el tiempo. Yo seguí escribiendo, lo sigo haciendo y lo voy a seguir haciendo, el tema era la pc. Tenía que cortar porque me consumía, pero ahora vuelvo. Quiero volver, medidamente claro. Quiero compartir con mis lectores temas varios, quiero contarle al cibermundo mis ideas, mis puntos de vista, mis indignaciones, mis ficciones, mis historias reales, quiero volver a intercambiar opiniones (con gente que esté dispuesta a hacerlo, claro), resumiendo, sí, quiero volver.
Tengo entradas, ideas y borradores. Viejos y nuevos. Tengo temáticas tan trilladas como el aborto y la religión, y otras que no tanto, como una que alaba al cerebro humano. Tengo ficciones a medio hacer y otras que apenas se están hilando… Tengo tanta inspiración dando vueltas en la cabeza que a veces la vomito; escribo una frase que luego se convertiría en título de entrada, o en la primera oración de alguna. Y así es que solamente, en mi cuaderno de borradores, tengo 13 títulos/posibles títulos sin contar este que estoy desarrollando ahora. Y sumemos dos ficciones hechas en un blog aparte, y el sinnúmero de documentos de Word que revolotean en mi carpeta “Escritos”.
Cuarto y último ítem, hace referencia a otro tema (igualmente trillado), al cual no debería prestarle atención, ni tendría que reparar en eso. Que me refiera a él ahora no significa que le dé importancia o algo así, sino que ahora, en este preciso momento, mientras vuelco estas palabras en mi cuaderno de borradores, son las tres en punto exactamente y me dirijo a mi casa en tren, cuyo viaje tarda una hora o más. Y como podrán imaginar, no tengo mucho para hacer. Entonces quiero cerrar la entrada dedicándome a un tipo de personas. Ya hablé de los que soportan la idea de la modita pasajera, los que me leen habitualmente y les sugerí dos blogs que me encantan. Ahora toca hablar de los anónimos. Ya sea por acá o por ask, hay personas que por creerse vivas (o por cobardes, da igual) deciden hacer comentarios ofensivos hacia mi persona, expresándose como neandertales, dándome opiniones pobres y poco constructivas sobre lo “mucho” que me conocen. Para que se imaginen: hay gente que cree que me conoce por lo que lee en mi blog. Y me pasó, hace poquito, de tener que fumarme un híper-comentario careta de alguien que se cansó de mi “doble discurso”. No sé, no me banca pero me lee y me sigue en twitter, y me molesta en ask. No entiendo.
Ahora, la razón por la cual quise tratar este punto es la siguiente: esta persona de sexo indefinido leyó la crítica que le hice a una conocida marca de ropa interior (click aquí para leer) por una campaña que hizo, hace un tiempo atrás, y me recriminaba que yo le había comprado productos. Sintetizando, que era una careta por eso, y que ese “doble discurso” es lo que no se bancó de mi parte. Primero me lo puso en ask, a lo que contesté “yo compro donde, cuando y lo que se me antoja”. Si bien ESA campaña no me gustó, en el sentido de no compartir lo que comunicaba, no quiere decir que odie a la marca, o sus productos. Son cosas diferentes. Y así quiero decir que, todo aquel que discrepe conmigo, que quiera puntuarme algo, que me hable por donde lo considere. Así, de forma civilizada, podemos hablar cuando gusten. Los comentarios poco constructivos y los insultos por ask, aparte de ser una chiquilinada, denotan la poca cantidad de neuronas que un individuo tiene en funcionamiento. Oh, y antes de terminar: aquel que crea conocer a una persona por las cosas que comparte en este sitio (u otros similares), sepa que se equivoca. Para eso está la comunicación; hablen, pregunten, y sáquense las dudas.
Ahora sí, me dispongo a desarrollar las entradas en serio. Tengo una en puerta que si no la publico hoy, la publico mañana. Nuevamente perdón, pero cada tanto, cuando se me llena de polvo virtual el blog, me gusta aclarar por qué no actualicé durante tanto tiempo. Espero volver a ser lo que era, y otra vez, espero comentarios coherentes. Y como dijo una amiga mía hace ya tiempo: mi blog no es una democracia. Lo que quiero se queda y lo que quiero se va.

Gracias por su atención.

martes, 31 de diciembre de 2013

Sing with me, sing for the year!

Sing for the laughter, sing for the tear!

Llegó el momento, la despedida a este hermoso año 2013 que ya casi, casi se va. Y les tengo que decir la verdad, hacía mucho, MUCHO TIEMPO que no tenía un año tan hermoso y copado como éste. Además, fue especial. No quiero embolarlos pero quiero hacer un pequeño recorrido contándoles el por qué este año fue tan lindo para mí. Y bueno, sí, aunque tuvo cosas feas, tristes y un tanto amargas, son ÍNFIMAS comparadas a todas las cosas hermosas que viví en todo este año.
Por empezar, el año no empieza del todo bien, debido a la partida de una persona muy querida en mi familia. Lo único que me reconfortó de ese día, fue saber que abandonó este mundo para dejar de sufrir. Poco más tarde, después de mis hermosas vacaciones en Brasil, llegó marzo, y con él, un acontecimiento que me marcó mucho; la juntada de las M&R. A pesar de que éramos poquitas y que el grupo posteriormente creció (y mucho), esa juntada me hizo sentir integrada a un grupo de personas como yo, cosa que nunca me había pasado. Hasta el día de hoy me pasa; somos un grupo de 40 y pico de enfermas mentales con las que compartimos algo más que sólo música, y a pesar de las distancias, las discrepancias en el ámbito político, religioso y social, es un grupo realmente hermoso de chicas muy copadas que vale la pena conocer. Al margen, ese marzo, sería el comienzo del fin: mi último primer día de clases.
Con la llegada de mayo aproximadamente, llegó mi desintoxicación. Estaba ahogada en una droga que me hacía inmensamente mal, porque aparte de lastimarme, hacía que me lastime yo misma y me separaba de mis seres amados, como realmente pasa cuando una persona es drogodependiente. Fue un proceso duro, como todos los de este tipo, pero con un poco de ayuda y contención, pude seguir camino. Me recuperé, estoy limpia y no tuve recaídas. Ahora, abriendo un poco los ojos y mirando para atrás, me doy cuenta que si seguía intoxicada en ese nivel, podía llegar a terminar muy mal… Y como todo en esta vida, me dejó una enseñanza: todo lo que das, tarde o temprano, te vuelve.
Paralelamente, y algo que se venía gestando desde el año anterior, me empecé a hablar con “gente virtual” como comúnmente se dice de personas que conocés a través de internet, como si fueran personas irreales (porque muchos se quedaron en la época de que todos los que están detrás de la pantalla son pedófilos haciéndose pasar por nenas). Primero por twitter, después por facebook, hasta que un día acordamos en vernos, a pesar de que vivimos dispersos a lo largo y ancho de Capital Federal y el Gran Buenos Aires… Fue un 20 de junio que quedará para la historia y que nunca voy a olvidar. Aparte de algunas de las chicas que ya había visto en marzo, se sumaron otras y los pibes. Este fue uno de mis pilares de este año. A pesar de las peleas que tuve (Macarni, principalmente con vos) y los problemas generalizados que hubo, incluyendo la DECEPCIÓN monumental que me llevé con dos personas de este ámbito, fue HERMOSO conocerlos a ustedes. Hicimos un sinnúmero de juntadas. Nos reímos, lloramos, nos enojamos, nos sorprendimos, festejamos cumpleaños (como la previa del mío, el 17 de agosto, la juntada más grande que recuerde), compartimos almuerzos, tardes al sol, bajo la lluvia, con frío, con calor, con fotos, con instrumentos, con personas invitadas. Les digo la verdad, posta que esto fue hermoso, y espero un 2014 ansiosa lleno de otras juntadas y salidas, y por qué no, gente nueva en este hermoso grupo que se formó tan por casualidad. Acá es donde tengo que destacar a dos personas, que considero, son las que siempre estuvieron ahí conmigo, aún cuando el pronóstico indicaba que todo iba a irse al carajo, ellos siempre estuvieron ahí conmigo. Ledes, Mica, esos son ustedes. Los amo con todo mi ser, gracias por todo lo que hicieron y hacen por mí.
Con la llegada de agosto, vinieron dos acontecimientos importantes en la vida de cualquier adolescente: cumplir los 18 y ser libre y legal en todos los aspectos, y el viaje de egresados. Mi cumpleaños no tuvo un gran festejo, y me arrepiento de haberlo pasado con una persona que prefiero no nombrar, pero es lo que implica; hacer “lo que quieras” sin que nadie te rompa las pelotas por ser menor de edad. El viaje a Bariloche fue ÚNICO, hermoso y divertido desde donde se lo mire. Sacando ese día de malestar (que todos pasaron, aunque sea, uno) que me impidió ir a una excursión y al boliche, estuvo todo buenísimo. Me encantó pasar ese momento con mis amigos de toda la vida, y además, haberlo compartido con gente nueva que hizo que el viaje fuera llevadero y sin descripción.
El año venía siendo espectacular, y con la llegada de septiembre vino la salsita que faltaba para aderezarlo. Cuatro cosas que, por pequeñas que le parezcan al resto, hicieron que ese mes fuera (casi) el mejor del año. En primer lugar, el 14 de septiembre cumplí un sueño que venía persiguiendo desde los 10 años: me tatué el logo de Metallica en la espalda. Nunca una banda significó tanto para mí como esa, y desde ese día, además de llevarla en mi corazón, también la llevo impresa en mi piel. En segundo lugar, haber conocido a una persona realmente especial para mí. Se trata de un chico con el que venía hablando desde mediados de julio, y así por casualidad. Seguimos hablando, nos vimos, nos gustamos… Ese chico, desde hace dos meses y moneditas, es mi novio. Otro pilar fundamental de mi año; me contuvo y me ayudó a salir adelante en momentos difíciles, aparte de hacerme feliz el simple hecho de haberlo conocido. Las otras dos cosas, respecta a la música. El 26 de septiembre fui a ver a Bon Jovi, a pesar de haber ido sin compañía y que casi me rompo una pierna, fue un sueño, una deuda que tenía pendiente con la vida desde hacía 3 años. Y al día siguiente, pasé un día ESPECTACULAR haciendo la fila para el recital de Iron Maiden. Fue genial haber conocido a gente nueva y haber estado con alguien a quien yo ya conocía (Charles, del otro lado del charco). Y bueno, les cuento que, además de haberme bancado TODA la noche aplastada contra la valla, el Papa Emeritus me tiró un beso, agarré la púa de Holt y Harris, mi máximo amor platónico, me señaló con el bajo.
OCTUBRE. Una vez más, escraché mi piel con un bellísimo tatuaje, esta vez con otra persona que es MUCHÍSIMO en mi vida, y deduzco que no va a ser el último (lo que dicen es cierto, que si empezás querés seguir). Tuve una fiesta de egresados de la concha de la lora, donde la pasé genial, y además, cumplí mi sueño de haber visto a Whistesnake en vivo, con el plus de haber ido con mi novio, y volver a ver Aerosmith. ¿Algo más? Sí, mi inscripción en la facultad.
Con la llegada de diciembre tenemos el cierre de una etapa: la entrega de diplomas. Fue una fiesta muy linda la verdad, todos estábamos muy elegantes. Y además, si puedo presumir, me dieron una mención por Alumna Destacada y un nombramiento por mi participación en las Olimpíadas de Historia de la Universidad de Morón. Fue así, como terminé un ciclo. Terminé de buscar las notas, rendí las previas y bueno… Llegó el fin. Agradezco a todos mis compañeros por haberme hecho pasar un año genial. Aunque está bueno crecer y cerrar determinadas etapas, voy a extrañarlos muchísimo en la facultad, y va a ser raro sentarme en un aula llena de gente extraña y no ver ninguna cara familiar. Al terminar con mis obligaciones, llegó el tiempo de distenderme: pileta, lectura, dormir hasta tarde y organizar salidas con los pibes from hell.
En fin, este año estuvo llenísimo de cosas, desbordado diría. Noches de desvelo, salidas románticas, risas contagiosas interminables, lágrimas de felicidad, festejos, peleas sin sentido y un largo etcétera.
No pido que el 2014 sea un año mejor, porque definitivamente un año como este no se va a volver a repetir, y dudo que sea mejor; ya expliqué las cosas que viví. Espero que muchas, muchas cosas buenas pasen, tengo fe en que va a ser un año diferente y lleno de nuevos aprendizajes.

Antes de despedirme, quisiera agradecer a todas esas personas que hicieron que este año sea una maravilla. Mil gracias por los momentos vividos, las reflexiones, las risas, los llantos, los silencios, los consejos, la confianza, el amor, la amistas y el cariño que me brindan día a día. Esta entrada se la quiero dedicar a todos ellos.

Muy feliz año para todos, que sea tan bueno para ustedes como para mí fue este 2013. ¡Salud!

Staff problems

¡Hola! Qué tal queridos lectores, hacía mucho que ni la sombra se me veía por estos lares. Antes de seguir escribiendo, hay dos cosas que tengo que aclarar: esta entrada estaba originalmente pensada para subirla ayer a la noche, pero por un motivo u otro, la paja me venció y no lo subí. El otro motivo es que, recién hoy vuelvo a tener mi computadora *la abraza y la besa desaforadamente* y pensé que en vez de transcribir tooooodo lo que tenía en la otra entrada, era preferible hacer una nueva dando a explicar los mismos conceptos.
Genial, sigo.
Yo tenía ganas de volver a escribir, pero por una cosa u otra no lo hacía. Les cuento que hace aproximadamente un mes estaba finalizando (o casi) mis obligaciones escolares. La realidad es ésta: después del viaje de egresados, no tenía ganas de hacer nada. NADA. Lo cual incluye cosas del colegio, por consecuente; si no tenía ganas de hacer nada, mucho menos iba a poner a escribirme y a reanudar todos los puchitos que tengo guardados en mi carpeta de escritos. Tengo muchísimo material. Continuaciones de sagas, historias, opiniones, cuentos cortos, y un largo etcétera. Bueno, evito irme por las ramas y les cuento que, como todos los que me conocen saben, mi computadora tuvo un problemilla con la placa de sonido, y estaba sin audio desde julio más o menos. ¿Cuál es la cuestión? Después de finalizado el período escolar, debía rendir materias previas. Mientras yo estudiaba, iba a buscar mis últimas notas y preparaba todo para ir a rendir, decidí que sería un buen momento llevar a arreglar mi computadora ya que tampoco iba a poder usarla.
Materias rendidas, boletín en mano, inscripta en la facultad, placa de sonido arreglada, bien, ahora tenía todo el tiempo del mundo para escribir y hacer lo que se me antoje. El problema después vino de la mano de internet. Mi computadora tenía problemas y no se conectaba a la red de casa. Esa era la única máquina en la cual yo podía sentarme tranquila a escribir sin que nadie me rompiera las pelotas, pero al no poder subirme por los problemas de conexión, me frustraba y lo abandonaba.
Bueno, recién HOY vuelve a andarme esta cosa como se debe, con sonido, internet y todo. No sé de cuánto tiempo dispondré antes de irme para seguir publicando, pero esta aclaración la quiero hacer desde que tuve ese problema. Y bueno, también porque hace un par de días vinieron unas personitas a mi ask a reprocharme que no subía contenido argumentando que blogger “había pasado de moda”, queriendo decir que yo no iba a usarlo más por eso. Le vuelvo a aclarar a esxs fans anónimxs que para mí blogger no es una moda. Aparte de un descargo, es casi como una necesidad y una forma de expresarme, como tantas otras tengo. En fin, esta entrada se la dedico a esas personas.
No me queda nada que decir, más que…


HE VUELTO.

jueves, 24 de octubre de 2013

Iron Maiden got us all!

[Lo que van a leer a continuación es simplemente un trabajo que me fue pedido en el curso del FCE. Sí, generalmente estos writings tienden a ser un embole, las temáticas son aburridas y uno escribe lo primero que se le ocurre para zafar, pero esto se me dio justo porque me fue pedido con el recuerdo fresquito. Aparte de eso, cuenta de una forma muy resumida cómo fue mi experiencia en el recital de Iron Maiden. Sí, obviamente obvié, recorté y sinteticé muchísimas cosas porque no podía excederme tanto en la cantidad de palabras. Ahora sí, los invito a leer. Oh, bueno, en lo que respecta a mi ausencia, les pido disculpas. Me estoy esmerando en hacer textos “bien”, además, últimamente ni estoy en la computadora, por lo que estoy escribiendo sobre papel. No se preocupen queridos lectores anónimos, volveré a la normalidad como antes.]

I have to tell you about one of my favourite bands ever. Although they’re on the heavy metal scene since 1975, Steve Harris and his boys are still blowing minds and kicking asses in every show worldwide! As on the last September 27 th , they gave an amazing show for more than 6O.OOO fans at River Plate Stadium, in Buenos Aires, Argentina.
One of the things I like most about them is that there are no differences between the disc and the performance on stage… The voices, the energy, the instruments, they are eve better live! But the most attractive thing of their shows is the scenery, and the giant robots they use to personalize their mascot -Eddie the Head. This time they used three (Imagine… Three giant robots in a single show. It was a madness!), apart from the firebombs and fireworks.
There were two things I didn’t like, but they were not up to the band at all. First of all, there was a problem with the two giant screens. The image was bad and the colours were horrible. The other thing was about the contention fences, there was trouble and they started to move, putting in a giant risk to the people who were near them (for example, me). The organization was quite bad -Thanks to Fenix Group.
Judging from this show, they’ll be one of the best performers of classical heavy metal ever. If you like this kind of music, don’t miss Iron Maiden 2O14! You’ll love it. And pay attention, next year they’re coming with new material.

Up the Irons!

martes, 3 de septiembre de 2013

BRC 2O13

Bariloche. Una palabra tan simple, tan chiquita, que puede albergar tantos significados… Dependiendo desde donde lo veas, podés considerarlo de alguna u otra forma. Algunos lo toman como una linda ciudad, con un paisaje sin igual, otros como el lugar donde practican su deporte favorito en época invernal. Otros tantos lo consideran como el lugar de la joda, del sexo y el alcohol, algunos dirán que les parece un lugar como muchos en el mundo, mientras que para muchos otros no tiene significado alguno...
Hasta hace unos días yo lo veía como “la ciudad de los egresados”, sin quitar obviamente, que es una ciudad hermosa donde me encantaría vivir, porque a pesar de estar invadida de estudiantes con camperas de diversas compañías y brasileros a mansalva, no quita que sea un excelente destino. Volviendo al tema egresados, tengo que aclarar que cambié totalmente mi parece, porque me di cuenta que significa algo mucho más que eso, significa más que “viaje de egresados”. Y menos mal que pude cambiar de opinión, ¿saben por qué? Porque yo originalmente no iba a viajar. Iba a hacer la gran “no me dan ganas de ir, no estoy emocionada, tengo otras cosas en las cuales poder gastar semejante cantidad de plata”. Agradezco a mi vieja por haber empezado a pagar antes de confirmarle si quería ir o no. Aunque, siéndoles sincera, yo no estaba emocionada. No estaba ansiosa por viajar… Y les digo, el día anterior a volverme, mientras hacía la valija, decía “yo no me quiero ir”. Mierda, cómo pueden cambiar las cosas en tan poco tiempo, ¿no?
Empezando por donde generalmente se empieza, el principio, la emoción recién me agarró al momento de llegar a la puerta de mi ex colegio (dado que no viajé con mis actuales compañeros de curso), donde el micro nos esperaba. Ver llegar a mis amigos con sus padres, cargados de bolsos y valijas, todos exaltados, felices y emocionados. Cargamos el micro con el equipaje, foto va, foto viene, la bandera, el boarding pass, pum, nos subimos. Mientras éste arrancaba, pintó algún que otro lagrimón de padres, tíos, abuelos, primos, y demás personas que fueron a despedirnos… Nosotros no. Nosotros estábamos más que felices de lo que estábamos viviendo. Más de uno no caía, más de uno no podía creerlo… ESTÁBAMOS EN EL MICRO QUE NOS LLEVARÍA A BARILOCHE. Ese fue el comienzo de una semana que, sin dudas, va a quedar entre los mejores recuerdos de mi vida.
El viaje de ida se me hizo larguísimo, pero eso no quiere decir que se tornó aburrido. Más bien todo lo contrario. Música a todo lo que da, ir saltando de asiento en asiento, comida por montón (entendemos por comida: caramelos, chupetines, galletitas, papas fritas, chocolate… En fin, creo que se entendió), risas, buen humor y la onda que le ponía Nacho, el coordinador. Ahora, abro paréntesis acá, y tengo que contarles algo sobre los coordinadores. No sobre los que tuvimos nosotros (tuvimos, sí, Dani se agregó después), ni sobre los que estaban con los otros grupos de nuestro hotel (Chavo, Cachete, Lechu, la peti), sino sobre los coordinadores en general. Desde que se empezó a hablar sobre el viaje de egresados, todo el mundo me dijo lo mismo, y es algo que escuché decir varias veces: los coordinadores se creen que son lo más, se creen bananas, son unos idiotas, joden a los pibes, los cagan, bla, bla, bla. No sé si será igual con todos, pero como existe siempre una excepción a la regla, puedo decir que esa excepción son Nacho y Dani. Qué suerte loco. Qué suerte y qué orgullo me da decir que esa teoría está errada con los coordinadores que nos tocaron a nosotros. Son una masa, y apuesto que el viaje no hubiera sido igual sin ustedes. Disculpen que me haya ido por las ramas (los agradecimientos vienen a lo último), pero era algo que tenía que aclarar. Y para terminar con el tema coordinador, les dejo un chiste que Nacho nos contó unas doscientas millones de veces (y un poco más) en todo lo que fue Bariloche:

-Doctor, doctor, cuando escucho hablar de comida de excito.
- ¿Y le pasa muy a menudo?
- Ayy menudo, menudo…
SÍ, MALÍSIMO.
Pero nos reímos cada puta vez que lo contó.
Siguiendo con lo que fue el viaje, dormimos poco, nos reímos mucho y todos estábamos igual de ansiosos. Sí, a este punto me incluyo yo también, porque quería llegar YA. Ni les explico cuando abrimos las cortinas del micro, las primeras horas de la mañana del domingo, y allá, a la distancia se veía la ciudad. Acto seguido, Nacho nos dijo “Bienvenidos a la ciudad de Bariloche”. Asdashjfbgsdhsd. A pesar de las pocas horas de descanso y la fiaca, todos gritamos, chiflamos y festejamos por lo cerca que estábamos de vivir nuestro sueño. O por lo menos, uno de nuestros mayores sueños. Ni les cuento lo que fue llegar… Bajamos del micro, con un frío que te congelaba hasta el pelo. Haciendo un esfuerzo sobrehumano, subimos la media cuadra hasta la entrada del hotel (sí, encima eso. Fue media cuadra, pero en subida). Y bueno, así llegamos. Interlaken hotel. La paja fue esperar a que terminen de limpiar las habitaciones. Esperamos en el hall con todo a cuestas, cansados, contentos, cargados y esperando por lo que vendría esa noche. Una vez que tuvimos asignadas nuestras habitaciones (5O3), salimos con la bandera, nos sacamos un par de fotos y después nos preparamos para lo que vendría después. La fiesta de bienvenida en Puerto Rock, y después la noche argentina en Rocket. La primera, de las excelentes noches que tuvimos.
Bueno, no puedo contarles TODO lo que hice esa semana porque no me alcanzarían 1O entradas en blogger, 539 tweets ni 35 notas de facebook para entrar en cada detalle, y expresar con todo el sentimiento la intensidad con la que viví esa semana. Con sólo recordarlo, se me llenan de lágrimas los ojos. Y les digo, mientras escribo esto, después de haber puesto el video y de haber llorado con la parte del Cerro Catedral, mientras estoy sentada en mi cocina tomando mate, cierro los ojos y pienso en lo lindo que fue el viaje, y en lo bien que la pasé. Ahora por ejemplo (siendo las siete y media pasadas), vendría Nacho por las habitaciones para avisarnos que bajemos a cenar, después nos diría la hora que vamos al boliche…
No sé loco, no tengo palabras, no me alcanza, pero más o menos les voy diciendo, que estuvimos en la nieve, en el barrio, boludeando por la ciudad, por las distintas excursiones. Además, que a todo, pero a absolutamente todo, le MANDAMOS TOYO. Que por estos días, fuimos todos ZORRRRRRRRRRRRAS, porque SORRY QUE TE EXCUSE ME. Ni hablemos de los cantitos “Caseros Alas Belgrano” o “Somos del barrio de CJ”. A pesar de los bajones o los malos humores que pasaron transitoriamente por algunos de nosotros (me incluyo), fue un viaje de puta madre y gocé y disfruté de absolutamente todo. Y no sólo con mis compañeros de curso, sino también con los coordinadores, los padres acompañantes que estuvieron ahí haciéndonos el aguante, y los demás chicos de los otros colegios, ya que tuve el gusto de conocer a bastantes de ellos. Del colegio San Román, Colegio del Centro, Sagrado Corazón de Tucumán, los chicos del Mármol con los que casi se arma la tercera guerra mundial… Aunque también esa tarde en el barro la pasamos genial, además de encontrarme con chicos de afuera… ¿Qué tan loco es encontrarte a dos amigas tuyas de Misiones en el boliche más grande de Bariloche? ¿No es raro sentarte en el hall de tu hotel a hablar con un amigo que conociste en un recital hace dos años? ¡Ni hablar de las previas! “Hoy sale en la 611” o “Hoy previamos en la 4O7”, sino “Vamos todos a la 5O7”, o la bronca cuando el cana te sacaba la bebida, ya sea cuando entrabas al hotel o cuando iba pieza por pieza revisando si había alcohol. Ahí Gabi, nuestra mamá acompañante nos decía, nos avisaba, que tengamos cuidado, que andaba el policía revisando las habitaciones. Loco, ¿dónde encontrás una madre así de copada? EN NINGÚN LADO. También Adrián, el papá que nos acompañaba. Se bancó todo el quilombo de nuestro piso, los gritos, los golpes en la puerta del ascensor, los cantitos, los pibes que salían corriendo en calzones por los pasillos. Dos genios. Pero bueno, como dije arriba, los agradecimientos a lo último.
No me arrepiento, pero ni un poquito, haberme ido con mis antiguos compañeros. Eso se los dije, y lo repetí unas cuantas veces. Eso se vio reflejado más que nada en la noche de las velas. Cuando el pelado empezó a hablar de los amigos, de los viejos, de la infancia de cada uno… Ahí fue como dicen en las películas cuando te morís; empezaron a pasarme recuerdos y recuerdos por la cabeza. Lo que hacía en los recreos de la primaria, cuando iba a la casa de ellos, las boludeces que mirábamos o cantábamos, mantener vivas en el recuerdo a personas que ya no están (porque a veces la vida es demasiado injusta), amigos que no fueron… Esa noche fue toda una mezcla de emociones y recuerdos, para luego, pasar a ser uno de los recuerdos más hermosos que me traigo en el corazón, para no olvidar nunca loco, porque cosas así se llevan en el alma para siempre, por más que pasen los años, son cosas que quedan.
Sé que probablemente me quedo corta, porque no llegué a explayar todo lo que sentí, todos los momentos vividos, todos los sentimientos, todas las locuras, las noches descontroladas… Lo dije antes, y lo repito ahora. Por más que no llegue con las palabras, o que no tengamos todos los momentos filmados, todas las canciones grabadas, o que no tengamos tantas fotos de todo lo que nos gustaría, los mejores recuerdos van a quedar en el corazón. Y sí, terminamos todos enfermos, doloridos, cansados, con tos, mocos, dolores musculares, moretones en lugares del cuerpo que no conocíamos, pero te apuesto que todos queremos repetir el viaje, aunque sepa que va a terminar así otra vez. Les cuento, yo estoy con la nariz tapada, tos y ya me estoy drogando con jarabes y antibióticos, además de tener un dolor de espalda que no me lo saca nadie, PERO NO ME IMPORTA PORQUE YO LE MANDO TOYO.
En fin, ahora llegó el momento de los AGRADECIMIENTOS:
Para los padres acompañantes: Gabi, Adrián. Esta semanita, los 36 de nosotros fuimos en parte sus hijos. Ustedes nos cuidaron, nos ayudaron, nos aconsejaron, estuvieron con nosotros. Les digo que tienen mucho aguante, por animarse a hacer ski, por bancarse nuestros gritos de locos, ayudarnos en cuando al tema del alcohol, y por sobre todas las cosas, por venir. No todos los padres hacen eso. Les digo que en mi caso, mis viejos no iban ni locos, no se lo hubieran bancado… A veces no me bancan a mí y a mis hermanos (somos 3) no creo que se hubieran bancado a otros 35 como yo. Aparte, dejar el trabajo, dejar la casa, la familia… a veces cuesta, y no para todos es así de fácil. Por todo eso y mucho más, les agradezco muchísimo lo que hicieron para que este viaje fuera como fue.
Para los coordinadores: Nacho y Dani. Simplemente no me alcanzan las palabras para expresarme, para decirles lo bien que la pasé. Gracias a ustedes por estar con nosotros. Se re portaron ¿saben? A veces los grupos numerosos no son fáciles de controlar, y así, no es difícil que las cosas salgan mal. Si bien cada uno de nosotros es diferente, todos tenemos un carácter bastante fuerte, y no siempre se puede lidiar con un grupo así. A pesar de todas las cosas, a pesar de las cagadas, las peleas (el Mármol jajaja) los pedos que más de uno se agarró, ustedes no se ortivaron en ningún momento, siempre nos cuidaron, se coparon, se divirtieron, bailaron con nosotros. Espero que para ustedes este viaje haya sido tan placentero como lo fue para el grupo. Gracias por formar parte de este recuerdo tan hermoso. Voy a extrañar los gritos de Nacho “vamos Alas” golpeando las puertas como loco para que bajemos a desayunar, o a Dani sacudiendo los colchones para que nos levantemos.
Para mis compañeros de viaje: Saben chicos, a pesar de haberme cambiado de colegio, tomé la decisión de irme con ustedes, y quiero que sepan que no la cambio por nada. Y no fui la única, ya que Cande, Caro y Tomi también se fueron, pero sin embargo fuimos todos “la banda de Alas”. A pesar de la distancia que me separó de algunos, me alegra haberme acercado durante estos días. Con algunos más que otros, pero el grupo éramos todos, los 36, y sepan que los re quiero, porque la magia de mi viaje la pusieron ustedes, con sus chistes, su buena onda, sus canciones, las boludeces que decíamos… Todo, absolutamente todo de este viaje se lo debo a ustedes. Me hicieron sentir parte del grupo como tanto tiempo atrás. Les agradezco mucho, porque el valor sentimental de esto, es incomparable a todo lo que yo haya vivido antes. A pesar de las cosas que nos hicieron sentir mal, a pesar de los malos humores, todo eso es ÍNFIMO comparado a la alegría que me dieron. Es inexplicable como me late el corazón en este momento, recordando lo bien que la pasé. Leo y releo la dedicatoria y les juro que me dan ganas de llorar. Quiero volver loco, quiero estar en el micro de nuevo. Ustedes fueron la mejor parte de esto. Todos y cada uno de ustedes, con una mano en el corazón, les aseguro que hicieron que este viaje sea único, en absolutamente todos los aspectos desde donde se lo puede ver. Los amo inmensamente.
Así es como se me hicieron las nueve y media de la noche. Tengo muchas ganas de llorar, seguramente vuelva a ver los videos y las fotos (y vuelva a llorar JAJAJAJA), pero ahora, ya casi siendo la hora de la cena, lleno de vino mi copa y la levanto por ustedes.
¡SÓLO LE PIDO A DIOS, QUE ESTA BANDA DURE PARA SIEMPRE!